Los neumáticos no tienen una fecha de caducidad fija, pero hay una serie de señales inequívocas que indican que es el momento de cambiarlos. Ignorarlas puede poner en riesgo tu seguridad y la de los demás. En SASAM te explicamos cuándo actuar.
La profundidad mínima legal del dibujo en España es de 1,6 mm. Sin embargo, los especialistas recomendamos cambiar los neumáticos cuando lleguen a 3 mm en verano y 4 mm en invierno. Por debajo de esos valores, la distancia de frenada en mojado aumenta dramáticamente. Puedes medir la profundidad con un calibre o usando las marcas de desgaste (TWI) que incorporan todos los neumáticos.
El caucho envejece aunque el neumático aparentemente esté bien. Con el tiempo pierde flexibilidad y aparecen microfisuras que no siempre son visibles. Si tus neumáticos tienen más de 5-6 años, aunque tengan dibujo suficiente, consúltanos.
Si observas que el desgaste no es uniforme —más pronunciado en los bordes, en el centro o solo en un lado— es señal de problemas de presión, alineación o suspensión que hay que atender cuanto antes.
Las vibraciones en el volante o un ruido de rodadura inusual pueden indicar que el neumático está desequilibrado, tiene alguna deformación interna o que la alineación está fuera de parámetros.
Cualquier bulto, corte lateral o deformación en el neumático es motivo de cambio inmediato. Un bulto indica que la estructura interior está dañada y puede causar un reventón en cualquier momento.
Si un neumático pierde presión de forma reiterada sin causa aparente, puede tener una microperforación o un daño en la válvula. Mejor revisarlo con nuestros especialistas.
En SASAM realizamos revisiones gratuitas del estado de los neumáticos. Si tienes cualquier duda, pásate por tu centro SASAM más cercano y te asesoramos sin compromiso.