El líquido refrigerante o anticongelante es esencial para el correcto funcionamiento del motor. Pero no todos los anticongelantes son iguales ni compatibles entre sí. En SASAM te explicamos las diferencias entre el anticongelante orgánico y el mineral para que elijas el correcto.
Es el anticongelante tradicional, de color verde o azul. Está formulado con silicatos y fosfatos que forman una capa protectora sobre los metales del circuito de refrigeración. Es eficaz, pero tiene una vida útil más corta: debe cambiarse cada 2 años o cada 40.000 km. Es el más habitual en vehículos más antiguos y en ciertos modelos de marcas asiáticas.
Es el anticongelante moderno, formulado con inhibidores de corrosión orgánicos y sin silicatos. Suele ser de color rojo, naranja o rosa. Tiene una vida útil mucho mayor —hasta 5 años o 150.000 km— y es el estándar en la mayoría de los vehículos europeos fabricados a partir de los años 2000. Es más respetuoso con las juntas y con los materiales plásticos del circuito.
No. Mezclar anticongelante orgánico con mineral puede provocar la formación de depósitos y reducir la eficacia de ambos productos, poniendo en riesgo el motor. Si no sabes qué tipo lleva tu vehículo, revisa el manual o pregúntanos en SASAM.
En SASAM realizamos el cambio de anticongelante como parte de nuestra revisión de mecánica rápida. Consúltanos sin compromiso.