Mantener la presión correcta en los neumáticos es uno de los hábitos más sencillos y más importantes para la seguridad y la economía del vehículo. Sin embargo, muchos conductores no saben exactamente cómo hacerlo. En SASAM te lo explicamos.
La presión recomendada por el fabricante se encuentra en la pegatina del interior de la puerta del conductor, en la tapa del depósito de combustible o en el manual del vehículo. No uses nunca la presión máxima indicada en el lateral del neumático: esa es la presión máxima que soporta, no la recomendada para circular.
Recuerda que la presión puede ser diferente para el eje delantero y el trasero, y que se recomienda inflar ligeramente más (entre 0,2 y 0,3 bar) cuando el vehículo va cargado o cuando se prevé un viaje largo en autopista.
Recuerda: si tu vehículo dispone de sistema TPMS, el testigo puede tardar unos minutos en apagarse después de ajustar la presión. En algunos vehículos hay que reiniciarlo manualmente. Consúltanos si tienes dudas.